miércoles, 18 de marzo de 2009

La noche duerme sobre mi pecho. Se mueve un poco y murmura. Pero no habla. Intento entender que es lo que dice, pero me resulta imposible. De pronto, la noche despierta. Está agitada. Pareciera que ha tenido una pesadilla, pero ya no puedo preguntarle, pues la noche al despertar, se ha hecho día.

3 comentarios:

E.- dijo...

me gusto.
mucho.
mucho enserio.

tanto, que hasta si tengo que loguearme para poder decírtelo quizá lo haga.

te quiero, muá.

Anónimo dijo...

excelente.

iar dijo...

me gustó
muchisimo

enserio
mucho